Mis pensamientos: ¿Se puede vivir de escribir? (24.06.2013)

¿Se puede vivir de escribir?

Es una pregunta que me ronda y me atormenta cada día más. Desde siempre he admirado a mis escritores favoritos, los he seguido a presentaciones de libros, a firmas y a charlas, y he sentido envidia (pura y dura, ni buena ni mala, la envidia es envidia y punto) pensando cuánto me gustaría vivir así, de mis textos, peregrinando por librerías y ferias, hablando de mis libros (qué mejor) y firmando ejemplares de mis obras.

Sin embargo, mirando el mundo de la escritura de cerca he podido comprobar que cada vez son menos los escritores que viven únicamente de escribir. Los más reconocidos colaboran con medios de comunicación escritos, dan charlas o participan en algunas tertulias radiofónicas de forma habitual.

De los escritores que conozco personalmente y que tiene la suerte de publicar sus obras, combinan esta actividad, en muchísimos casos, con otras como la enseñanza (los más afortunados), o cualquier otro empleo (conozco a administrativos e incluso a cocineros) por lo que han de pedirse vacaciones o hasta excedencias para poder presentar sus libros o ir a firmas, así que el de escritor sigue siendo más una afición que un oficio.

El tiempo para escribir no abunda lo que dificulta que sus carreras despeguen pero ¿cómo dedicarle más tiempo cuando tu sustento no sale de tu pluma? Y ¿cómo lograr que tu pluma sea la base de tu sustento y puedas dedicarte solo a eso?

Sé que quiero vivir de escribir pero ¿cómo lograrlo, cómo puedo dedicarle todo el tiempo a mi oficio de escritora?

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Crónica de la entrega del premio literario del centro García Lorca

Este fin de semana asistí a la entrega del premio literario del Centro García Lorca, de poesía concretamente, al que me había presentado. Nada más llegar a la puerta una mujer me detiene y me pregunta muy seria:

– ¿Vienes con alguno de los ganadores o eres una de las participantes?

Claro, en ese momento pensé “¿de los ganadores?” Vamos que no he ganado “Y ahora ¿qué hago?” me dije porque toda mi ilusión acababa de morir y ya no tenía ningún interés seguir allí. Rápidamente contesté:

– Evidentemente no soy una de las ganadoras por lo que sí, solo soy una participante.

La mujer me sonrió violenta, consciente de la situación, y me dijo que iba a mirar si había sitio para que entráramos (por supuesto arrastré a mi pobre marido conmigo) ya que el aforo era limitado. Quise marcharme, pero la curiosidad de saber quién había ganado y de cómo eran esos textos de mayor calidad que el mio pudo más.

Así que allí estuvimos, esperando pacientemente a que el evento empezase (con 15 minutos de retraso) y que salieran los 3 ganadores.

El 3º premio contaba la historia real de una alumna de 4º de ESO árabe a la que sus padres iban a enviar a su país de origen para que se casase, en contra de su voluntad. Muy intenso y muy bien escrito.

El 2º eran 3 retratos de escritores famosos: Unamuno, Machado en su postrer pensamiento y García Lorca, camino el fusilamiento. Unos poemas muy bien trabajados y emotivos, especialmente el último.

Y llegó el ansiado momento de escuchar a aquel insigne poeta que había escrito un poema merecedor del primer premio, el mejor de 620 trabajos. Anunciaron el nombre y los dos apellidos y subió al atril un hombre mayor con unos folios en la mano que, tras los aplausos, se presentó porque habían dicho mal su nombre completo (no acertaron ni una) y tras ello nos leyó unos sonetos que nos dejaron a todos muy sorprendidos y no precisamente por su calidad, no después de los que habíamos oídos en los premios inferiores, no después de saber que habían participado 620 concursantes. “¿En serio?” pensamos todos “¿este es el mejor trabajo?” La decepción general entre los asistentes se hizo notar. Pero bueno, el jurado es el que decide y esos eran los versos ganadores.

Nuevamente me viene a la mente esa leyenda de que los premios están todos amañados y, a la vista del resultado de este premio, pequeño, modesto, de barrio… Empiezo a creer que es cierto.

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Mis pensamientos: Necesito fans (Yo he venido a hablar de mi libro II) (15.06.1013)

Necesito fans (Yo he venido a hablar de mi libro II)

Retomo el hilo que abordé hace varias entradas porque sigo en la misma tesitura. Yo quiero hablar de lo que escribo y no encuentro con quién. Mi familia y mis amigos me escuchan un poco porque no tienen más remedio. Mi marido cada día tiene menos paciencia y cuando hablo con otros compañeros que escriben pues, cómo decirlo, cada uno quiere hablar de sus escritos pero a la vez no pecar de egocéntricos. Así que tampoco hay libertad para hablar.

Sin embargo, he asistido a algunos encuentros de escritores con sus lectores y ahí sí, ahí pueden hablar a placer de su obra: cómo se le ocurrió la idea, de dónde vino tal personaje, porque cambió este pasaje, cómo fulanito iba a morir pero, al final, en un giro inesperado me dí cuenta de que tenía más valor vivo, etc. No escatiman en detalles ni en explicaciones, tienen el público adecuado, interesado hasta la saciedad en los detalles de aquella obra que tanto les ha gustado. En estos encuentros los autores cuentan lo que les apetece y los fans preguntan libremente todo aquello que quieren saber del autor y de su obra, de sus métodos, de sus proyectos, y el autor explica y explica y sonrie y divaga… ¡Yo quiero!

Sí definitivamente necesito fans.

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Mis pensamientos: ¿Cómo encontrar mi propia voz a la hora de escribir una historia? (13.06.2013)

¿Cómo encontrar mi propia voz a la hora de escribir una historia?

Soy una lectora empedernida. Leo todo lo que puedo y géneros y autores de lo más variados. Me empapo de ellos y aprendo de esos textos todo lo que puedo aprender. Pero, a la hora de escribir, me encuentro en muchos momentos que no sé si lo que escribo es mío o lo he leído en alguna parte, si mis metáforas son mías o de otros autores y, en muchos momentos, abandono esa escritura por no sentirla mía.

Así leer es necesario, básico, para aprender a escribir pero, a la vez, nos influye tanto el estilo de esos escritores que no nos permite sacar nuestra propia voz.

Sin duda creo que es uno de los retos más grandes a los que nos enfrentamos los escritores noveles: encontrar nuestro estilo, nuestra voz, nuestra forma de escribir las historias.

Muchos escritores lo dicen: lo importante es ser capaz de encontrar nuestra propia forma de contar la historia porque seguramente, la historia no sea algo novedoso, y esa voz llega con el tiempo y la práctica, con muchas hojas escritas.

Según una teoría se tarda 10.000 horas en conseguir dominar una disciplina. ¿Tardaré tanto en encontrar mi propia voz como escritora? Os lo iré contando…

Y vosotros ¿que opináis?

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Libro de la semana (1ª de Junio): Cuentos de Bereth I: Encantamiento de Luna, de Javier Ruescas

Esta semana, empezando JUNIO, os traigo uno de los primeros libros del joven autor Javier Ruescas: Cuentos de Bereth (I), Encantamiento de Luna.

Sinopsis:

La historia de este primer volumen gira entorno a Duna Azuladea, una humilde aldeana que vive en el reino de Bereth y que, de la noche a la mañana, comienza a trabajar en el Palacio Real. Allí conoce al valeroso príncipe heredero, Adhárel, y a su arrogante hermano menor, Dimitri. A partir de entonces, se verá envuelta en una trama de mentiras, secretos y traiciones por el poder, mientras el reino se descubre inmerso en una inminente guerra para proteger la electricidad, y un misterioso dragón que ronda los alrededores.

Cuentos de Bereth es, ante todo, un homenaje a los cuentos de hadas tradicionales. Pero al mismo tiempo es una historia completamente nueva. Y es que la magia de esta trilogía radica principalmente en que el cuento que creemos conocer, cambia por completo, propiciando una aventura muy diferente a lo que habíamos leído hasta ahora.

(Fuente: http://www.cuentosdebereth.com/libros1.php)

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El libro llegó a mí por casualidad y me gustó mucho el planteamiento que el autor hacía de los cuentos típicos. Así que me animé a leerlo y me ha sorprendido gratamente. Forma parte de una trilogía, así que puede que hable de él de nuevo más adelante.

Los protagonistas son personajes de los cuentos clásicos: el príncipe y la campesina, pero no son tópicos: ni ella es una remilgada sufridora que sueña con tener un marido, ni él es el príncipe ajeno a su pueblo o a la gente que le rodea solo porque no comparten clase social. Este enfoque me cautivó desde el principio (tengo debilidad por las chicas rebeldes, que le voy a hacer) junto a la existencia de electricidad en un mundo de cuento de hadas.

La historia es muy interesante, la trama engancha y todos los personajes ayudan a que la acción vaya creciendo y fluyendo a lo largo de todo el texto. La alternancia de escenas da una agilidad que hace que no pierdas el interés en ningún momento. Los malos son unos villanos de altura, de esos malos malísimos, y los buenos son verdaderos héroes con un gran corazón.

En conclusión, se trata de una novela muy bien escrita y de una historia que engancha de principio a final. ¡Gracias Javier!

P.D: Ya he empezado Cuentos de Berteh II: La Maldición de las Musas. ¡Ya os contaré!

Literatura Crossover: ha venido para quedarse

En los últimos tiempos un fenómeno ha asaltado la literatura. Se trata de la denominada literatura Crossover, una literatura que está escrita tanto para jóvenes como para adultos. Por fin las barreras se han roto y libros como Harry Potter o la saga Crepúsculo (por hablar de dos fenómenos a nivel mundial) han cautivado a lectores de todas la edades.

Y, aunque tiene detractores, yo creo que es un paso importante porque diferentes generaciones están encontrando un nexo común para disfrutar juntos. Familia enteras están disfrutando de las mismas historias, riendo y sufriendo con sus protagonistas y viviendo con ilusión su salida al mercado o su adaptación al cine.

La literatura juvenil, siempre infravalorada y poco reconocida, se está viendo revalorizada gracias a esta ruptura de fronteras de edad. Las cosa cambian y están naciendo sellos editoriales especializados en este tipo de libros.

En España los escritores de literatura juvenil están pegando fuerte y es muy común ver en las firmas de libros a adultos que buscan la dedicatoria, igual que el público más juvenil.

A mí todo lo que fomente la lectura y acerque a la gente me parece algo positivo y espero que se desarrolle y crezca.

¿Y tú que opinas de la literatura crossover?

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Presentarse a concursos literarios ¿buena opción para los noveles?

Sobre los concursos hay tantas versiones como escritores.

Hay algunos que los defienden a ultranza, que los consideran una puerta para los escritores noveles, una buena posibilidad de publicar su primera obra y darse a conocer en un mundo muy competitivo, bastante abarrotado y, como todo el mundo, en crisis. Hay algunos ejemplos destacados, como el e la autora Laura Gallego, que publicó su primera obra Finis Mundis, tras ganar el premio Barco de Vapor (uno de los más prestigiosos de Literatura Infantil y Juvenil). No era la primera vez que participaba pero sí que la primera vez que ganaba y que publicaba.

En cambio, hay otras voces que hablan de que los concursos están amañados y que, especialmente en los más conocidos, siempre se dan a escritores ya consagrados, con los que están asegurados buenos beneficios de ventas. Incluso, se llega a decir que hay concursos que han contactado con un determinado escritor para pedirle que escriba una obra para el concurso en cuestión, otorgándoselo de antemano. ¿Verdad o leyenda urbana?

Yo creo que hay que presentarse a los concursos, hay que intentarlo y hay muchas editoriales que valoran los manuscritos presentados y aunque no resulten ganadores siempre seleccionan alguno más para publicar. El no ya lo tenemos ¿por qué no intentarlo?

Siempre hemos de seleccionar bien el concurso al que nos vamos a presentar, viendo que nuestro texto encaja con la línea editorial y las premisas que presenta.

También hemos de tener en cuenta que el hecho de no ganar no quiere decir que nuestra obra no sea buena sino que ha habido otra que ha gustado más al jurado, por el motivo que sea. Puede que en esa convocatoria muchos hayan sido los autores que se han presentado y con una calidad muy alta, lo que no desmerece nuestra obra, simplemente ha habido alguna que ha llegado más al jurado que la nuestra. Es algo bastante subjetivo…

El sábado que viene conoceré el fallo de dos concursos a los que me he presentado. Esperemos que en esta ocasión mi trabajo haya sido el más valorado ¡Me haría tanta ilusión! ¡Os lo contaré sin falta!

¿Y vosotros que opináis: a favor o en contra de los concursos?

barca de sueños