Mis pensamientos: ¿Alguna vez me sentiré realmente preparada?

Día tras día mi único objetivo es convertirme en una buena escritora, en una escritora básicamente. Escribo pacientemente o frenéticamente, depende del momento, me esfuerzo por pulir mis textos, por dibujar a mis personajes… Pero nunca es bastante porque siento que no estoy preparada.

Tengo varios manuales de prestigiosas escuelas, de escritores que comparten sus métodos y me dedico a leerlos y a destriparlos buscando un camino que no sé si existe más allá de mi imaginación. Intento aplicar esas técnicas y me doy cuenta de que, realmente, no sé cómo aplicarlas bien a mis escritos. Cuando tengo delante el texto no soy realmente consciente de si las estoy poniendo en práctica, no veo si le doy la suficiente profundidad o no a los personajes, si mis diálogos están suficientemente caracterizados, si he delimitado bien los espacios, si he usado correctamente las correlaciones temporales…

¿Alguna vez me sentiré realmente preparada, sentiré esa confianza para enfrentarme al texto sin necesidad de consultar cada paso, de cuestionarme cada adverbio?

Sé que a escribir se aprende escribiendo y que es mi juez interior, mi editora, la que me hace dudar y criticar duramente cada oración pero, al menos de momento, no soy capaz de superarlo.

Me dedicaré a escribir. Tal vez con unos cientos de horas de vuela pluma la cosa cambie. Ya os contaré.

cayendose las letras

Libros de la semana (2ª de septiembre): Cuentos de Bereth II y III

Esta semana son dos los libros de los que quiero hablar, Cuentos de Bereth II y III, que conforman y cierran la trilogía Cuentos de Bereth de Javier Ruescas.

Cuentos de Bereth II: La maldición de las musas

Los tenebrosos designios de las Musas se manifiestan de norte a sur del Continente. La cuenta atrás ha comenzado y Duna y Adhárel luchan contrarreloj por encontrar a quien pueda acabar con la maldición a tiempo. Pero mientras ellos buscan respuestas, otros les persiguen con el objetivo de darles muerte. Y es que hay secretos ocultos en lo más profundo del bosque que jamás deberían ser revelados…

Tras leer el primer volumen de esta trilogía no tuve ninguna duda de que quería saber qué nuevas aventuras vivirían estos personajes. Desde aquí mi agradecimiento a la editorial Versátil por apostar por la historia como trilogía y no por un volumen único ya que, aunque el primer libro es muy interesante, el segundo es muy superior. ¡Gracias!

Nos reencontramos en este libro con Duna y Adhárel que buscan una cura para la maldición viajando por el Continente. Nuevos personajes aparecen acompañando a nuestros intrépidos amigos en sus aventuras, nuevos villanos y nuevos aliados.

Este segundo libro supone un avance cualitativo enorme. Es una novela muy completa, muy intensa, que nos explica unos orígenes del continente de lo más imaginativos y retoma uno de los cuentos clásicos populares, contándonos su procedencia. (Nuevamente Javier creo que deberías reclamar a los creadores de One Upon a Time porque seguro que conocen tu libro). El ritmo es ágil y se van entrelazando muy hábilmente las acciones y las historias que nos sitúan en los orígenes de los nuevos personajes y del Continente en el que se desarrolla la trilogía. Nuevamente el amor, la acción y las aventuras son ingredientes básicos que nos mantienen pegados al libro de principio a fin.

Nos deja con todo preparado para el 3º libro, el desenlace de esta magnifica historia.

trilogía

Cuentos de Bereth III: Los versos del destino

La guerra está a punto de desatarse en el Continente. Los reinos del Sur se alían bajo las órdenes de Dimitri, quien amenaza con reunir un ejército sin precedentes y cobrarse su ansiada venganza. Adhárel, tal y como las Musas auguraron, ha compuesto la Poesía que podría cambiar el destino de todos. Y mientras tanto, al Norte, la joven Lysell se prepara para descubrir quién es, enfrentarse a su pasado y asumir su papel en un mundo plagado de trampas, peligros y desafíos.

El final de la historia resulta épico. Hay muchísima acción, todo está narrado de forma muy ágil y hay muchas sorpresas a la hora de resolver las acciones. De nuevo hay presencia de personajes de cuentos clásicos y, nuevamente, sorprendentes giros en su acción. Un cierre perfecto a esta historia que realmente deja un muy buen sabor de boca. Eso sí, da mucha pena acabarlos porque ¿ya no hay más? (ya sabes Javier, anímate)

He disfrutado mucho con la lectura de estos tres libros y los recomiendo totalmente. Combina elementos de los cuentos clásicos con la ruptura de tópicos y con elementos muy imaginativos , como son las historias de los orígenes de algunos personajes, viéndose incrementados estos elementos en las partes 2ª y 3ª. Así mismo no da tregua en ningún momento. La acción descansa brevemente, lo justo para que tomemos aire antes de iniciar una nueva lucha o persecución, de tener que volver a escondernos por los castillos o bosques, para que recobremos el aliento antes de proseguir la marcha a través del mar… ¡Gracias Javier!

El narrador omnisciente, ese “listillo” que todo lo sabe

A la hora de escribir nuestro relato es fundamental elegir el tipo de narrador que contará la historia. El narrador más común, especialmente en el caso de los escritores noveles, es el NARRADOR OMNISCIENTE, aquella voz que todo lo sabe.

Las características principales de este tipo de narrador son:

  1. Sabe todo lo referente a los personajes. Relata lo que les sucede pero también tiene conocimiento  de  todos sus pensamientos, tanto en presente, como en pasado y , por supuesto, en futuro.
  2. Conoce la historia en su totalidad, con todos sus matices y giros inesperados.
  3. Es capaz de explicar varios hechos que se producen de forma simultánea.

Bien mirado todo son ventajas. Convierte al escritor en un dios que todo lo puede. Pero todo gran poder conlleva una gran responsabilidad. El narrador omnisciente puede dar en muchos casos su opinión y, en caso de ser demasiado obvia, perder el interés del lector al no dejarle margen para crearse sus propias opiniones sobre los personajes, las acciones, la trama, o cualquier aspecto del relato. Por eso es muy importante dosificar y, en caso de que queramos dar una opinión, esconderla hábilmente para que el lector pueda llegar a sus propias conclusiones. Si se da todo el trabajo hecho lo más seguro es que el lector abandone la lectura a la primera de cambio y, seguramente, nunca podremos recuperarlo.

Así que ya sabéis narradores, utilizad vuestro poder ilimitado para hacer el bien.

¡Feliz escritura!

puerta biblioteca preciosa